Casos clínicos12 min lectura · 16 de mayo de 2026

Casos clínicos compuestos: tres evoluciones reales en VRET para fobias, ansiedad social y TEPT

Por Equipo clínico VRET

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TL;DR

Las tres viñetas que siguen son casos compuestos elaborados a partir del patrón clínico habitual en consulta, no casos reales identificables. Recogemos la evolución típica de un protocolo VRET en cinofobia, ansiedad social y TEPT: número de sesiones, lectura del SUDS, criterios de cierre, abandono temprano y aspectos prácticos del flujo de trabajo. El objetivo es complementar la lectura de meta-análisis con la textura clínica que rara vez aparece en los congresos y siempre con la advertencia metodológica de que ningún caso individual es generalizable.

Ilustración editorial: tres casos clínicos compuestos en VRET (fobias, ansiedad social, TEPT) — narrativa anonimizada, anti-PII estricto.

Aviso metodológico previo y consideraciones RGPD

Antes de leer las viñetas, es importante un aviso explícito: los tres casos descritos son compuestos, no casos reales. Recogen patrones clínicos habituales en la práctica VRET tal como aparecen en la literatura, en supervisiones y en las sesiones de los clínicos con los que trabajamos, pero no corresponden a personas concretas. Cualquier coincidencia con un paciente real es estadística, no documental.

Este aviso no es retórico. La publicación de casos clínicos en blog, redes profesionales o congresos plantea exigencias éticas y legales serias en España y la Unión Europea. El RGPD considera dato de categoría especial cualquier información sobre la salud mental de una persona identificable, y el simple hecho de combinar tres o cuatro variables (edad exacta, profesión específica, ciudad pequeña) puede permitir reidentificación incluso sin nombre. Los códigos deontológicos del Consejo General de la Psicología de España y del Colegio Oficial de Psicólogos de Madrid exigen, entre otros requisitos, consentimiento informado específico para difusión, anonimización efectiva (no solo cosmética) y proporcionalidad entre el interés científico y la exposición del paciente.

En consecuencia, lo que publicamos aquí no es información clínica de personas reales. Es una construcción didáctica que respeta el patrón observado en la práctica sin comprometer a nadie. Si quieres documentar tus propios casos para difusión, conviene revisar el procedimiento con la propia normativa colegial y, cuando proceda, con el delegado de protección de datos de tu consulta o centro.

Caso compuesto 1 — Cinofobia tras mordedura en la infancia

La paciente que describimos podría ser una mujer en un rango entre treinta y cuarenta años, profesional sanitaria sin más detalles, con antecedente de mordedura por un perro de tamaño medio en torno a los siete u ocho años. Llega a consulta con un cuadro de fobia específica a perros (cinofobia) que cumple criterios DSM-5-TR, con respuesta de evitación marcada en su entorno cotidiano: evita parques con perros, cambia de acera, ha renunciado a visitar a familiares con mascotas. SUDS inicial de aproximación visual a un perro mediano: en torno a 80-90 sobre 100. el escenario de exposición a cinofobia el escenario de exposición a cinofobia el escenario de exposición a cinofobia

Tras evaluación, formulación clínica y psicoeducación, se acuerda un protocolo de exposición progresiva en VR. Se construye una jerarquía con seis pasos: perro pequeño tranquilo a distancia, perro pequeño tranquilo a media distancia, perro mediano tumbado lejos, perro mediano de pie cerca, perro mediano que se acerca, perro mediano interactuando con el clínico virtual presente. El protocolo prevé entre ocho y diez sesiones, semanales, de unos cuarenta y cinco minutos efectivos cada una.

La evolución habitual en este perfil sigue un patrón observable. Las primeras dos sesiones suelen requerir más tiempo de psicoeducación y encuadre, con SUDS pico cercanos al inicial. A partir de la tercera o cuarta sesión, la curva SUDS por exposición empieza a mostrar habituación dentro de la sesión (de 80 a 40-50 al final de la exposición) y entre sesiones (los SUDS iniciales descienden semana a semana). Hacia la sesión seis o siete, la paciente típica reporta cambios funcionales: ya no cambia de acera, acepta visitar a familiares con perro, se sorprende ante reacciones espontáneas de menor activación.

El cierre del protocolo suele incluir exposición in vivo gradual, en parques cercanos a la consulta o en entornos controlados. La sesión final consolida la jerarquía completa con un ejercicio combinado. Seguimiento a tres y seis meses muestra mantenimiento del cambio en la mayoría de los casos. Cuando aparecen recaídas parciales suelen relacionarse con situaciones estresantes generales que reducen los recursos de afrontamiento.

Caso compuesto 2 — Ansiedad social en profesional joven

El segundo caso compuesto podría ser un profesional en un rango entre veinticinco y treinta y cinco años, con trastorno de ansiedad social que cumple criterios DSM-5-TR, focalizado especialmente en situaciones de hablar en público y reuniones de trabajo con superiores. SUDS inicial ante exposición imaginaria a presentar ante un grupo: en torno a 75-85. Pide tratamiento porque ha empezado a evitar reuniones que afectan a su desempeño profesional.

El protocolo combina exposición VR con trabajo cognitivo sobre interpretaciones automáticas (críticas internas, anticipación negativa, atención focalizada en uno mismo). El escenario virtual permite presentar ante audiencias graduadas: una persona, un grupo pequeño con caras neutras, un grupo mediano con caras neutras, un grupo con preguntas, un grupo con un crítico activo. Diez a doce sesiones, semanales o quincenales.

La evolución típica en ansiedad social es más lenta y menos lineal que en fobia específica. Los cambios cognitivos requieren tiempo y la exposición debe acompañarse de trabajo entre sesiones. Algunos pacientes muestran progreso sostenido desde la cuarta sesión; otros experimentan mesetas que requieren reformular la jerarquía o trabajar más a fondo el componente cognitivo. SUDS pico baja del rango 75-85 al rango 40-55 en una evolución exitosa, con cambios funcionales que aparecen a partir de la sesión seis o siete.

Una observación frecuente: pacientes con ansiedad social toleran mejor la exposición VR que la in vivo precisamente por la reversibilidad del entorno. Saber que pueden salir del visor en cualquier momento reduce la anticipación catastrófica del bloqueo público, lo que facilita entrar en la jerarquía. La progresión a exposición in vivo es entonces más natural porque parten de un estado de menor evitación general.

Caso compuesto 3 — TEPT por accidente de tráfico

El tercer caso podría ser una persona en un rango entre treinta y cinco y cincuenta años, con TEPT que cumple criterios DSM-5-TR, originado por un accidente de tráfico de cierta gravedad ocurrido entre dieciocho y treinta y seis meses antes de la consulta. Síntomas predominantes: revivencias, evitación marcada de conducir o ser pasajero en rutas similares, hiperactivación. Comorbilidad frecuente con depresión leve a moderada y rasgos disociativos en momentos pico.

En TEPT, la incorporación de VR exige cautela adicional. El protocolo se estructura con énfasis en estabilización previa, encuadre claro, ventana de tolerancia explícita y supervisión clínica especializada. La jerarquía VR no expone al accidente original (que está fuera de scope para un escenario clínico genérico) sino a situaciones contextualmente relacionadas: ser pasajero en un coche en circulación, ver tráfico denso, escuchar sonidos de frenada o impacto a volumen progresivo.

La evolución es habitualmente más larga y más irregular que en los dos casos anteriores. Doce a veinte sesiones es un rango razonable y no siempre suficiente. Los pacientes pueden presentar incrementos transitorios de síntomas en fases iniciales (sensibilización antes de la habituación), lo que exige especial atención al encuadre y a la prevención de abandono. SUDS pico se mueve entre 70 y 95 con descensos más lentos por sesión.

Cuando el protocolo funciona, los cambios son significativos: reducción de la frecuencia y la intensidad de revivencias, recuperación progresiva de la capacidad de conducir, normalización del sueño. Cuando no progresa, suele ser señal de que el cuadro requiere un abordaje más amplio (trauma complejo, comorbilidad importante, necesidad de coordinación con tratamiento farmacológico). La VR no sustituye al juicio clínico ni a la formación específica en trauma.

Patrones transversales y abandonos en el flujo de trabajo VRET

Más allá de las viñetas individuales, vale la pena destacar algunos patrones que se repiten en consulta VRET. El abandono temprano (antes de la sesión cuatro) suele estar vinculado a tres factores: encuadre insuficiente (el paciente no entiende qué va a ocurrir), expectativas mal calibradas (espera resultados inmediatos y no los obtiene) o malestar técnico (cibermareo, ajuste incómodo del visor). Trabajar estos tres factores en las primeras sesiones reduce significativamente la deserción.

El abandono tardío (entre las sesiones cuatro y ocho) suele relacionarse con dos cosas: estancamiento aparente en la jerarquía (que muchas veces es una transición legítima entre fases) o aparición de material clínico imprevisto que requiere reformulación. En ambos casos, la conversación clínica explícita sobre lo que está ocurriendo recupera la adherencia con frecuencia.

En cuanto a la curva SUDS, el patrón ideal de habituación intra-sesión (subida inicial seguida de descenso sostenido en cinco a quince minutos de exposición mantenida) ocurre en una parte significativa pero no en todos los pacientes. Otros muestran patrones de descenso más lento o requieren más sesiones para que la habituación inter-sesión se manifieste. El SUDS es una herramienta orientativa, no un termómetro determinista.

Un patrón transversal adicional es la importancia del cierre de sesión y de la transición de vuelta al mundo cotidiano. La salida del visor no debería ser abrupta; conviene reservar entre cinco y diez minutos al final para la puesta en común con el paciente, repasar lo trabajado, identificar lo que funcionó, lo que costó más y preparar las tareas entre sesiones. Esta práctica refuerza la consolidación del aprendizaje y reduce la sensación de "haber pasado por una experiencia técnica" en lugar de haber realizado un trabajo terapéutico.

Finalmente, el seguimiento a medio plazo (tres y seis meses tras el alta) aparece como predictor relevante del mantenimiento del cambio. Los pacientes que mantienen contacto, aunque sea con sesiones de revisión espaciadas, conservan mejor la mejoría que aquellos que cierran el tratamiento sin más. Esto no es específico del VRET pero adquiere importancia en este contexto porque, en algunos casos, la espectacularidad relativa de la herramienta puede generar la falsa sensación de que el problema está "resuelto" tras la última sesión.

Lo que estas viñetas no son y lo que sí pueden aportar

Estas tres viñetas no son evidencia científica. No tienen la potencia ni la representatividad de un ensayo clínico, ni cubren los criterios metodológicos para reclamar conclusiones causales. Si quieres respaldo empírico sobre eficacia VRET, los meta-análisis de Powers y Emmelkamp 2008, Opriş 2012 y Carl et al. 2019 ofrecen la lectura adecuada.

Lo que sí pueden aportar es la textura clínica que los ensayos rara vez muestran. Cómo se mueve el SUDS en una consulta concreta. Qué tipo de conversación funciona en la sesión tres. Cuándo conviene parar la jerarquía y revisar el encuadre. Esto es información complementaria al cuerpo de evidencia, no sustitutiva. Cualquier psicólogo que vaya a aplicar VRET debe construir su propia experiencia clínica con supervisión y con apoyo formativo específico.

Si estás considerando incorporar VRET a tu consulta, una recomendación práctica: empieza por una fobia específica bien delimitada, donde la evidencia es más sólida y la curva de aprendizaje del flujo de trabajo es manejable. Una vez consolidado el protocolo, la ampliación a ansiedad social o cuadros más complejos resulta más natural.

Conclusión y enlaces para seguir profundizando

Hemos repasado tres viñetas compuestas que ilustran patrones clínicos habituales en VRET para fobia específica, ansiedad social y TEPT. Hemos subrayado los disclaimers metodológicos (no son casos reales) y las consideraciones RGPD que protegen a los pacientes cuando los profesionales documentan o difunden experiencias clínicas. Y hemos apuntado los patrones de abandono y los criterios prácticos de seguimiento.

El objetivo final de un material como este es doble. Por un lado, ofrecer al psicólogo que evalúa incorporar VRET una imagen realista de cómo se ve el trabajo en consulta, más allá de la elegancia de los meta-análisis y de la espectacularidad de las demostraciones técnicas. Por otro, recordar que la responsabilidad clínica y deontológica no se delega en la herramienta: el visor no formula casos, no construye jerarquías, no gestiona la alianza, no decide cuándo cerrar y no documenta lo que ocurre. Todo eso sigue siendo competencia del psicólogo colegiado a cargo, y ninguna herramienta sustituye esa función.

Para complementar esta lectura puedes consultar el escenario de exposición a cinofobia, la revisión sobre eficacia comparada de VRET y exposición in vivo, y el artículo sobre tolerancia y abandono terapéutico en VRET. Si quieres ver cómo se traduce todo esto en el flujo de trabajo real puedes reservar una demo guiada.

Este artículo tiene fines informativos para profesionales de la psicología. No constituye consejo clínico individualizado ni reemplaza el juicio del psicólogo colegiado a cargo. VRET es software profesional de apoyo a la práctica clínica, no producto sanitario CE.

Preguntas frecuentes

Son reales los casos descritos en este artículo?

No. Son casos compuestos elaborados a partir del patrón clínico habitual en consulta VRET, no casos reales identificables. Cualquier coincidencia con un paciente concreto es estadística. La publicación de casos clínicos reales exige consentimiento informado específico, anonimización efectiva y cumplimiento del RGPD y de los códigos deontológicos del Consejo General de la Psicología.

Cuántas sesiones suele requerir un protocolo VRET para fobia específica?

Habitualmente entre ocho y diez sesiones semanales de unos cuarenta y cinco minutos efectivos, dependiendo de la severidad inicial, la respuesta del paciente y la complejidad de la jerarquía. En ansiedad social el rango sube a diez-doce, y en TEPT a doce-veinte, siempre con la advertencia de que cada caso es idiosincrático.

Qué hago si un paciente abandona el tratamiento VRET en las primeras sesiones?

Los abandonos tempranos suelen relacionarse con encuadre insuficiente, expectativas mal calibradas o malestar técnico (cibermareo, incomodidad del visor). Trabajar estos tres factores en las primeras dos sesiones reduce significativamente la deserción. Si el abandono persiste, conviene reevaluar la indicación clínica.

Cómo se anonimiza un caso clínico para difusión?

Pseudónimo siempre, rango de edad y profesión genérica en lugar de datos exactos, cero datos identificables (emails, DNI, teléfonos, fechas precisas, ciudades pequeñas). Idealmente, se combinan elementos de varios pacientes para generar un caso compuesto. El procedimiento debe revisarse con la propia normativa colegial y, cuando proceda, con el delegado de protección de datos.

Es la VR adecuada como única intervención en TEPT?

En la mayoría de los casos, no. El TEPT exige formación específica en trauma, estabilización previa, ventana de tolerancia explícita y, con frecuencia, coordinación con otros tratamientos. La VR puede integrarse en el protocolo pero no debe usarse como herramienta autónoma sin supervisión clínica especializada.

Qué hago si la curva SUDS no muestra habituación tras varias sesiones?

Conviene revisar varias variables: ¿la presencia es suficiente?, ¿la jerarquía está bien calibrada?, ¿hay material clínico no abordado que mantiene la activación? El SUDS es orientativo, no determinista; un patrón plano sostenido suele indicar la necesidad de reformular el protocolo más que de aumentar la dosis.

Puedo publicar mis propios casos VRET en redes profesionales?

Solo con consentimiento informado específico para difusión, anonimización efectiva y respetando los códigos deontológicos del COP y el RGPD. Conviene revisar el procedimiento con un asesor legal o con el delegado de protección de datos de tu consulta, especialmente si los datos pueden permitir reidentificación por combinación de variables.

Sobre el autor

Equipo clínico VRET

El equipo editorial de VRET coordina contenido clínico revisado por psicólogos colegiados.

VRET es software profesional de apoyo clínico, no producto sanitario CE. La supervisión es del psicólogo colegiado a cargo.